¿Nos costará sacarnos la imagen de Gal Gadot como la Mujer Maravilla?

A diferencia de otros años, donde una película de superhéroes se estrenaba una vez cada 2 años, en la época en la que vivimos existe una sobrepoblación de películas de este género, con dos acentos bien marcados (DC Comics y Marvel) que se disputan tener la taquilla más numerosa.

En los últimos años, no ha sido raro tener 5 o hasta 7 películas del género de superhéroes deambulando por las pantallas de las principales salas de cine. Una situación que nos ha llevado a desligarnos de este misticismo que antes tenía el género.

Pero llegó Gal Gadot.

No sólo llegó para personificar por primera vez a Wonder Woman en la pantalla grande, haciendo justicia a la fama que este personaje ha tenido durante décadas en la pantalla chica y en las historietas, sino también para enmarcar su nombre como la heroína del 2016, donde muchas películas simplemente se quedaron tras las sombras de una película de superhéroes que realmente cautivó, enganchó, y pasó a la posteridad.

Lo que supimos luego

Si bien es cierto que el papel que realiza Gal Gadot en la Mujer Maravilla es magistral, y que cada argumento lírico dentro de la obra pareciera sumar más a la concepción celestial que de ella tenemos; muy pocos podríamos decir que conocemos de cabo a rabo la carrera de la excelente actriz israelí.

No fue sino hasta ver el excelente trabajo en Wonder Woman cuando comenzamos a recibir noticias, informes, relatos e historias acerca de una mujer que no sólo había personificado a una guerrera amazona dentro de la pantalla grande, sino que también guardaba vestigios de guerrera para su vida real.

Una Mujer Maravilla que ejemplificaba el papel de la mujer durante la Primera Guerra Mundial durante el filme, pero que ejemplifica la lucha diaria de las mujeres de carne y hueso, en esta batalla diaria de la sociedad moderna.

Supimos, pues, que grabó la película con un embarazo de 5 meses a cuestas, sin que eso le privara en ningún momento.

Nos enteramos que tuvo que aumentar de peso (hasta 6 kilogramos) para poder tener el cuerpo indicado para ser una superhéroe; y nos enteramos también, porque nos pasó a todos, que nos va a costar verla en otro papel sin hacer mención a que es la mujer maravilla actuando en otra película.

Desde Johnny Depp y su Jack Sparrow, no habíamos tenido un personaje tan para su papel, como Gal Gadot y Diana Prince. O mejor dicho, La Mujer Maravilla.

Batman vs Superman: ¿Ha sido la peor película de superhéroes de los últimos 2 años?

En esta batalla existencial que nos presentan DC Comics y Marvel por ver quién tiene mejores superhéroes, quién tiene un universo más nutrido o menos constipado, DC Comics anunciaba sus intenciones de crear las sagas de sus superhéroes con una película que no dejaba dudas desde el planteamiento.

Los dos héroes más queridos del Universo DC se enfrentarían. Ninguno sabía el por qué, por lo que el morbo era el principal aliciente para ir a las salas de cine.

Sin embargo, los resultados no fueron del agrado de la mayoría de los espectadores. Y pensar que es el inicio del Universo DC (que luego vimos cómo mejoró notablemente con Wonder Woman).

Pero, ¿por qué consideramos que ha sido de las peores películas de superhéroes que hemos podido ver?

Me has llenado el tarro de información

Al leer el título, que es bastante sugerente, supones que vas a ver desde el minuto cero a Batman peleando con Superman. Y no es así. De hecho, esto no ocurre sino hasta el final de la película.

Mientras esperamos, suceden un montón de hechos irrelevantes y confusos que no hacen más que adormitar tu atención. Punto negativo para la película.

Se han quedado sin villanos

Todavía estamos lejos de encontrar villanos notables en las películas. Y esta no fue la excepción. Lo triste del caso es que Lex Luthor estuvo mucho más cerca, porque desde el primer momento en el que lo ves sientes que es la versión mejorada y paranoica de El Guasón.

¿Qué sucedió? No le dejaron presentarse ante la pantalla. ¿Quién es? ¿Por qué hace lo que hace? ¿Es acaso un niño malcriado que destruirá al mundo porque no tiene nada más que hacer? ¿Acaso anda en plan norcoreano?

La película nos roba 2 horas de nuestro tiempo y no lo cuenta.

Intenta forzar la realidad

Y que se entienda. Si has saturado al mundo de información. Si no tienes la delicadeza de presentar villanos. ¿Por qué vamos a tomarnos con buenos ojos que incluyas a la mujer maravilla y que luego Batman le diga a Diana que necesitan buscar a los demás que son como ellos, haciendo un guiño al inicio de la Liga de la Justicia?

En fin, la película hace ademanes de lo bien que puede funcionar la publicidad para engañar a mucha gente en poco tiempo. Pero, esa gente pasa factura, y Marvel sigue riendo.

“Mad Max: Furia en el camino”: ¿Por qué es una obra maestra del cine?

Hace aproximadamente dos años tomamos contacto con una película que, de forma sorpresiva y abrupta, se ganó todos los honores como una obra maestra del cine.

Un apodo que parecía impensado para las épocas que vivimos, con mucho contenido promedio, alejado de las búsquedas de perfección, y dedicados –por el contrario-, a la búsqueda de audiencias rudimentarias pero cuantiosas. Después de todo, es lo que garantiza que el negocio siga su curso.

Pero con Mad Max: Furia en el camino, ocurre algo diferente. Su director se preocupó mucho más por permanecer enclavado en una época sin fin (la época de las obras maestras, que trasciende todo tiempo y espacio), sacrificando quizá las audiencias cuantiosas.

El guión

La escritura y el desarrollo de toda la película corre por cuenta de George Miller, un director de cine cuyo mayor éxito de taquilla fue Happy Feet, casi que un antónimo a Mad Max.

Un guión que, como comentaban algunos críticos, es tan mínimo durante el transcurso de la obra, que es sencillamente perfecto. Pocas palabras, poquísimas frases; pero siempre las que son increíblemente certeras.

Tras el éxito cosechado por la producción australiana, algunos críticos famosos argumentaban que era una película que pudiera haber tenido el mismo éxito si se hubiese hecho como cine mudo, sin una palabra dicha. Pocas películas de los últimos 20 años tienen un guión tan depurado como para valerse de tal don.

Las personalidades

En Mad Max confluyen al menos 20 personajes. Muchos de ellos ni siquiera mencionan una palabra ni buscan un guiño de protagonismo durante la película. Pero, lo que no se puede negar es que todos y cada uno de ellos tienen una personalidad muy marcada.

Una personalidad que, de inmediato, entenderás y te generará empatía o animadversión. Lo único seguro es que jamás quedarás indiferente. ¿Conoces otra película que pueda causarte eso con cada uno de sus personajes? ¿Aunque estos aparezcan sólo 10 segundos ante la cámara?

La estructura

Si pensaras en analizar Mad Max, tu respuesta sería algo muy alocado, sin orden ni concierto. Y la película es realmente eso. Una sucesión de momentos que parecen no tener pausa ni final. Pero, cuando sales extasiado de la sala de cine, comprendes que todo lo que ha sucedido allá adentro tiene un por qué bien marcado.

Has salido satisfecho como nunca, porque hacía mucho rato no salías del cine con muchas ganas de conversar.